VÉRTIGO vs. PASIÓN
Siempre se
tiene miedo al comenzar, hasta el ser más
valiente tiene miedo de aterrizar en un mundo nuevo, el hombre le teme a todo
lo que sobresalta su monótona realidad.
Debo confesar
que incluso tuve miedo al no saber cómo
empezar este texto, dudé de mi aptitud, temiéndoles a las críticas, y es que pensé que era
suficiente con las burlas de mi hermano, los eufemismos de mis “amigos” y la falta de apoyo de mi familia.
Vivimos en un vértigo constante de externar lo que pensamos y lo que sentimos,
traicionando a nuestros ideales, y me parece que no hay nada más sombrío
e inicuo para nuestras quimeras.
Ese miedo del
que hablo, es el mismo que nos ha convertido a todos en asquerosos autómatas, creemos que ya no sentimos,
pero después recordamos que nuestras máscaras
y escudos están ya tan adheridos a lo que somos que
nos hacen hundir los sentimientos. Y por supuesto que es difícil dejar de depender de la opinión de los demás , pero con coraje, valentía y tiempo, podremos ir recuperando lo que en verdad somos, lo intrínseco de nuestro ser.
Mi pasión por las letras fue la que me inspiró, mi actitud de misantropía
y por recuperar
lo que soy fue la que me dio la valentía, y el mismo miedo por caer más y ver que todos se destrozan con
esos disfraces y máscaras, mi repugnancia hacía la costumbre de “vivir” apagados,
fue la que me dio el coraje para iniciar
este “mini-proyecto” (para mí es muy grande, pero así lo llamo).
¿Aptitud? Aquí está,
¿talento? Aún no tengo la certeza. Si bien los
talentos son importantes, el más necesario es el de saber reconocer
el talento de otros, y no sé del mío.
Y cuando
desperté pude notar que me equivocaba, que había
perdido en serio mi mayor objetivo, y era el de no buscar ningún interés. Mi amor por las letras había nacido por la manera en la que éstas
eran capaces de trasladarme a nuevos mundos sin que me asustara, de liberarme
épica o líricamente creando mares de emociones
sin horizonte, por esa forma en la que la poesía
hacía cantar y volar a mi alma, por esa
posibilidad de soñar sin que nada me interrumpiera o
pudiera detenerme; por eso señores estoy aquí redactando estás sencillas, pero libres líneas, por el placer de escribir , no
busco fama, ni admiración, sólo
quiero mi liberación.
Con cada
palabra que escribo, siento que entiendo
un poco más sobre mí y aprehendo lo
esencial de la vida.
No pretendo
dar ningún mensaje, solo quiero seguir volando,
seguir en mi utopía hasta transmutarla en verdad.
Y sí, lo estás
pensando: Mi lenguaje es muy sencillo, mis líneas
muy subjetivas, vivo en una dicotomía
existencial, todo lo que quieras, sin embargo mi sonrisa ya no se borrará. ¿Carezco de “sentido común”? con el sentido propio me basta.
¿Estoy loca? Siempre he preferido la locura de las pasiones que la sensatez de
la indiferencia.
No Sería ecuánime permitir que nuestro
vértigo ahogue nuestra pasión o que ahuyente nuestros sueños.
Ya estás aquí,
te he introducido en mi percepción de la pasión, sólo
puedo decir: “BIENVENIDO A MI MUNDO”.
Daniela Fergadis.
