Perdón por ese chau que siempre es bienvenida o despedida de regreso, perdón por los teatros y la máscaras, perdón por los muros alrededor de lo que soy: una ciudad de cartón. Perdón por usar tu sonrisa de pretexto en todas mis equivocaciones. Y finalmente, perdón por pedir perdón.
Rencores de estaño fundido, sudor de arena. Si estuviera segura de algo, no escribiría. Aquí mi filatelia de catástrofes:
sábado, 9 de noviembre de 2013
Línea del tiempo.
Estamos retando al tiempo y burlándonos del fluir universal. Y no sé qué diablos pasa, pero de unos años para acá el mundo me parece alejado e inservible.
Tus manos no, que tanto tienen que decirle a mi piel lo que tus ojos arrogantes callan.
Estamos vencidos, el tiempo se ríe de nosotros y nos teje una mentira con besos de papel quemado.
Me gusta tu voz porque desgarra el aire sucio, me gusta tu boca, porque despierta en mí poesía.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
