Tus manos no, que tanto tienen que decirle a mi piel lo que tus ojos arrogantes callan.
Estamos vencidos, el tiempo se ríe de nosotros y nos teje una mentira con besos de papel quemado.
Me gusta tu voz porque desgarra el aire sucio, me gusta tu boca, porque despierta en mí poesía.

No hay comentarios:
Publicar un comentario