viernes, 25 de abril de 2014

Que seas libre.

Que seas libre, cariño, hombre al que nunca pude llamar amor.
Que aprendas a correr por la orilla y que ya no te importe mojarte los pies,
 que puedas llenarte de todas las mujeres sonrientes de la ciudad;
que ya no te encuentres con alguna triste y jodida como yo.

Que no te reprochen más, espero que te dejen cantar todo el día ,
que no lloren por dentro cuando quieran hablar.
Deseo que nada malo te pase, todo lo bueno para ti ,
en la misma cantidad que te deseé esa tarde de asfixia voluntaria.
Encuentra una amiga que sepa escucharte y que no quiera besarte ,
 y que todo te llegue en el momento preciso y perfecto ,
que no sea impuntual e inoportuno como mi manera de caer sobre tus hombros.

 Y que más adelante pueda llegarte algún recuerdo del  red jeans sobre mi cuello ,
 para que sonrías de saber que siempre te quise.

No hay comentarios:

Publicar un comentario