sábado, 9 de noviembre de 2013

Sorry not sorry.


Perdón por ese chau que siempre es bienvenida o despedida de regreso, perdón por los teatros y la máscaras, perdón por los muros alrededor de lo que soy: una ciudad de cartón. Perdón por usar tu sonrisa de pretexto en todas mis equivocaciones. Y finalmente, perdón por pedir perdón.

Línea del tiempo.

Estamos retando al tiempo y burlándonos del fluir universal. Y no sé qué diablos pasa, pero de unos años para acá el mundo me parece alejado e inservible. 
Tus manos no, que tanto tienen que decirle a mi piel lo que tus ojos arrogantes callan. 
Estamos vencidos, el tiempo se ríe de nosotros y nos teje una mentira con besos de papel quemado. 
Me gusta tu voz porque desgarra el aire sucio, me gusta tu boca, porque despierta en mí poesía. 

lunes, 28 de octubre de 2013

Perdida y callada.

Llevo días perdiéndome entre la gente, los amigos; volviéndome invisible entre el licor irrisorio y el humo, fingiéndo que no sé dónde estoy. Es una cobardía disfrazada de fe y de pasos fuertes, aunque todavía me aguanto. Sólo en las letras me reafirmo, me hallo nuevamente desnuda y reconozco bien el color de mis manos, el estado de mi piel. 
Me lleno los puños de propósitos superfluos y juro amor eterno con flores de papel. Voy a toda velocidad en sentido contrario y sé que voy a reírme al chocar, con la espalda doblada y los ojos rotos en mil mares de hielo. No me interesa conocer el nombre ni los sueños de todos esos labios aturdidos e insistentes en mis hombros, no me interesa que se quede mi cuerpo asfixiado entre sábanas sucias. Quiero salvar mi alma sin credos, sin plegarias de arrepentimiento absoluto. Huyo de tu dignidad emasculada y tu lucha entre la arena movediza. No me salves tú, que toda tu fuerza no basta. 

domingo, 15 de septiembre de 2013

___

Quiero echarme la culpa para dejar de buscarla, quiero asumir el carajo para roer las preguntas.
Quiero llorar por todo, o por nada.
Doy la vuelta y persigo mi propio rastro, si me supiera muerta ya me habría encontrado.
Viva, sigo viva, jodida y tristemente viva. Cobardemente viva, con la promesa de muerte y esa ventana de risas fustigadas.
Te estoy queriendo por segundos, cogiendo por minutos, mintiendo por horas y olvidando por días.
Ando queriendo querer algo, pudiendo llorar alguien, odiar, reír, gemir. Lo que sea, pero de verdad.
Quebrar la mañana con llanto no borrará el espejo, quemar la noche de silencios no evocará los besos. 
No te prometo nada, pero cómo duran contigo las mentiras.

viernes, 2 de agosto de 2013

Friendzone Fail.

Todo esto lo entiendo, aunque no supe decirlo. Quiero decirle que la evasión es sólo la corona de mi orgullo, de mi casi restaurada dignidad. Me sorprendió de él, su manera insistente de introducirme al juego de sus ojos directos y su silencio corrosivo. Dijo las mínimas palabras y cuando por fin me tuvo ya no pensaba soltarme. Todo estaba mal, empezando por contar los demonios que traía yo en la espalda, y calculando con certeza los que de él me duplicaban.
El silencio pesaba, no sé hasta hoy si esa luna de juguete fue un invento de su apología del placer.
Lo detesto, me gustaría decírselo. Borré su estúpida nota de mi espejo "Pinta tus labios de elocuencia y tu mirada de aire crítico". No sé a qué pobre diablo le roba los versos, pero me convenció en muchas ocasiones.
Yo pensaba que valoraba de mí el diálogo, en el peor de los casos : que venía porque se sentía solo. No sabía que se trataba de mi cuerpo, ni del olor de mi piel.
Quiero romperle la cara, no soporto la manera despreocupada con la que me quiere dar consejos de tierra quemada. Lo odio, tiene que entender que no somos amigos. Los amigos no se entierran en la pared a besos, los amigos no miran oportuna la frágil conciencia de sus perdidas compañeras. Los amigos no insisten ni argumentan sus fatales transgresiones a causa del placer. Los amigos olvidan, no construyen edificios de cartón en días de lluvia sobre ruinas de cristal. Sé que no va a leerlo, que está lejos preguntándose por qué ya no soy capaz de reíme de sus malos chistes , de contarle por qué estoy castigada, con quién estoy saliendo, de mirarlo a los ojos sin náusea.

Esta tarde.

Esta tarde tiene muchos defectos, empezando por esta soledad de árbol seco.
Crees que me dejas sola, pero sigues aquí, en cada respiro, en cada cambio de página, en cada aforismo de papel en blanco.
Y mientras yo leo, tú estarás por ahí enamorándote de otra mujer.
Ya no puedo bendecir la lluvia por ti, el clima en su hostilidad me rasguña la nostalgia y me tuerce la retórica. Ya ni siquiera puedo mirarme al espejo sin lamentar mi palidez de arena fría.
Quiero alejarme del absurdo capricho que mirarte de lejos me provoca.
Cómo te odio cuando te vas para volver.

Por si no lo sabe.

No sé, cariño: si usted me viera hoy aquí sentada en una banca de madera despintada, fumando cigarros baratos y escuchando mala música; no estaría tan seguro de que no lo extraño. Veo las plantas que escalan paredes con postura sarcástica y le juro que se burlan de mí, de nosotros, de esta distancia tan infectada con la que nos justificamos.
Me acuerdo de usted cuando veo los sobres de azúcar en los cafés, de cómo los odiaba por su formato triste y mesurado; me acuerdo de usted cuando escucho a Nirvana; cuando veo todos esos libros de Sabines, García Lorca y Benedetti , tan tristes y empolvados; me acuerdo también cuando veo las caras molestas de los transéuntes, de cómo no nos fijábamos en la prisa del mundo porque íbamos de la mano y eso nos parecía suficiente para creer que duraría, que la sonrisa sería perenne.
No se atreva pues, a creer que esa sonrisa que vio usted en mi cara el otro día en la plaza era la misma, que era natural. Porque yo sé que usted no es idiota,  y que advierte de manera espontánea que ese brazo que yo llevaba a mi lado era sólo un intento de reinicio; que detrás de ese falso estoicismo con el que me pinto los labios de rojo, está esa mujer de ruinas que tanto lo quiso algún día , que tanto duda todavía de olvidarlo.
Esto no es para pedirle que vuelva, sino para hacerle saber que goza usted de la increíble libertad de hacerme pedazos con una palabra, de hacerme girar la cabeza como un títere desnudo para tenerme de vuelta cuando usted lo quiera.
He rasgado mis juramentos de papel tizado. Sé que dije que no volvería a escribirle.
No es cierto eso de que mis letras surgen de esa egoísta introspección de la que tanto presumo, porque debo confesar que desde usted mis palabras se arrastran al antojo de sus ojos, mire como desde que se fue se notan pegajosas y redundan.
Uno se cansa también de hablar de despedidas, de nulos abrazos, de fracasos repentinos.
Renuncio a usted y a la mala prosa de la que me enferma, a los temas amargos, a los vicios baratos, a este vuelo con brazos.

La recurrida y estúpida charla sobre el amor.

-Siempre me ha intrigado saber cómo ama una mujer como tú.
-Cómo amo...pues, no sé si lo que hago es amar. No sé si cada  detalle amable en el que me aparto de mi manera fría de mirar pueda considerarse como amar.
-A ver, ¿para ti qué es amar?
- Es que amar es muchas cosas. No me atrevería a transgredir los restos de absolutismo que quedan de ese concepto por medio del lenguaje. Hay cosas que realmente no podría tratar de explicar sin terminar arrancándome el cabello.
-Oh, vamos. Eres lista, lo que se te ocurra...
- Amar es el atrevimiento de reducir el universo al mínimo espacio que puedes abarcar al lado de una persona aguantando la respiración y tener la certeza de que eso es suficiente.
-Joder, perfecto.
-¿Perfecto? No: así puedo darte mil definiciones saturadas de retórica sin abarcar el término intrínseco y verdadero de lo que es el amor. Porque alguien que sólo sabe de amor por las veces que se ha puesto en los zapatos de los personajes de sus libros favoritos , nunca va a poder explicarte algo así sin caer en las seducciones del lenguaje.
-Bueno, no me has dicho qué es para ti amar.
- Siendo sincera:  el amor, ese amor perfecto del que todo el mundo habla y al que todos los románticos tajados de frivolidad aspiran; me parece una grandísima estafa, un invento de la mercadotecnia y las malas novelas.

lunes, 8 de julio de 2013

¿No te cansas?

¿No te cansas?, ¿No es agotador caminar sobre el profundísimo lodo? , ¿No te pesa sonreír ante las cámaras apestañadas de esos cíclopes atormentados que te persiguen con sus posturas de cartón pintado?
Porque al menos a mí desde lejos me jode, me jode mirar el hilo tensado por saber que te me escapas; la lamentable noción de saber que lees los libros que te regalé girados a más de 180 grados, la casi deplorable certeza con la que te juras el brillo del espejo estrellado.
Debe romper la columna amanecer desnuda y pintarse de falsas convicciones cada mañana, con la iniciativa de rescatar una relación de la que ya no quedan mas que ruinas y filatelias de mariposas muertas. Al final del pasillo queda sonreirle al mundo con los dientes apretados y vendarse bien fuerte los ojos para jurar con minimalismo léxico la inmensa felicidad en la que presumes revolcarte.

miércoles, 3 de julio de 2013

Malas noticias, amiga.

Hoy te vi, ya no necesito mirarte para apreciar tu completa imagen, hasta tu sombra tras la neblina me parece visible. Supe desde el primer día, como pirómana de hielo que soy, que venías para que te quemara las cortinas sin quererlo. Te negabas; dijiste que el humo es inasible, y era cierto, pero te fui quitando el polvo de los ojos para luego escupirte alquitrán. Evasiva como nadie, o más bien como yo. No te voy a decir que fue un accidente tomar tu mano sabiendo que éramos hielo derrietiéndose, no te voy decir que quedarme contigo fue un accidente. Pero sí creí que tus ojeras eran naturales: sé que estás rota,sé que no puedo ayudarte en nada; pero sé también que esta ruina que soy va perfecta con tus cristales que reflejan la demencia de lo que ya no somos.
No somos amigas, somos títeres taladrados de falacia. Detesto poder adivinar cada movimieto tuyo, detesto tus vicios que son tan distintos a los míos.
Se me inunda la sonrisa cada vez que te niegas a una confesión y mi intuición tiene que ser piadosa con tus ojos arrugados. Me revienta los sesos que me juzgues con tanta devoción de lo anhelado entre la mugre de tus uñas sangrantes.
No haré promesas estúpidas calcadas de una bastardería filantrópica, pero puedes saber que nunca voy a dejar de prestarte mis libros. Te perdono por los pétalos quemados de risa frustrada, te perdono la omisión.
Malas noticias: te quiero, bastarda. No me hagas repetirlo nunca, no me avergüences diciendo que entronizo fatalidades sobre papel, porque esta es la verdad más completa que voy darte; las malas noticias se dan en voz alta y en el último piso de un edificio.

viernes, 21 de junio de 2013

Insisto: "Delirio" -Laura Restrepo

Los libros
No sé, luego hay algo de divino y mefistofélico en los libros. Por muy loco que suene, y que Voltaire me perdone esta superchería, pero te juro que hay libros que son espejo de todo un escenario. Pensar que por primera vez me dejé llevar de modo superficial al momento de comprar un libro, bastantes criterios que me hicieron creer que se me escurrían lo sesos por la espalda: la portada, una cosa muy llena de colores y pececillos naranjas (de esos que dicen que son japoneses pero hay un chingo en México), después algo que sé que perfectamente puede estar sujeto o sometido al proxenetismo de la oligarquía cultural: “Premio novela Alfaguara”, y así no más , sin leer la paráfrasis ni nada , me lo llevé; medio leí que trataba de una tal loca, medio llegué a la página 40 y pensé que la autora hacía un amplio y bello uso del lenguaje , pero sin sentirme atraída del todo por la obra; fue hasta la mitad, en la que de repenté emepecé a verme en cada párrafo del libro, en cada esquina de la página. Y yo era Agustina, y Eugenia era mi madre; cosas igual de terribles, pero a escala ocurrían en mi vida. Uno piensa de verdad , que ese libro se lo mandó alguien para que fuera leído en la precisa situación , en el exacto orden de la tragedia. Y le adelantan el final, le da tiempo de pensar las cosas. Y permítanme joderlos de manera petulante: no era un libro de autoayuda.
Gracias, Restrepo: por tu espejo, por tus verbos, por tus mapas, por tu delirio, y por esa escena de corbata roja que me hizo creer tantito en el amor.

miércoles, 19 de junio de 2013

Me deseaba en serio.

No, no es otra trágica historia de amor. No les voy a decir que me duele la distancia, ni que en mí se instaló de manera irreversible una nostalgia digna de tomarse una botella de whisky bajo el sonido de una tarde lluviosa.
Tampoco les voy a decir que lo quería, o que siento en el pecho el peso de las miles de páginas que no escribimos juntos.
No fue, ni siquiera, un asunto de levedad física. Siempre lo tuve de palabras, sí me llegó a perfumar el pelo con risas y tabaco húmedo, sí me llegó a mirar los senos discretamente mientras discutíamos sobre lo fea que era la portada de un libro de Sartre; pero nunca me tocó con otra cosa que no fueran sus metáforas.
Me tuvo desnuda, de texto en texto, hizo que sintiera en la moral lo que se siente cuando te hacen manita de puerco. Alguien tan lúcido, tan entero, resultando igual a los demás.
Y una vez lloré, lloré porque sabía que me encantaba aunque era un pendejo, y que si lo hubiera conocido antes no me rehusaría ante la idea de un noviazgo.
Si ustedes lo hubieran visto mirarme mientras creaba esa sonrisa tan sincera, tan impregnada de bonhomía; jurarían que me amaba. Pero él es así, no me ama, sólo lamenta las fechas.
Y me gusta darle sorbos fuertes al café mientras recuerdo todo esto, porque fue de los pocos, anque imparciales, eventos satisfactorios de mis últimos días. Porque andaba quebrada y llena de polvo; pero él no me trató con lástima, sólo se reía ,pagaba la cuenta y me deseaba en serio, no como los tontos.

martes, 28 de mayo de 2013

Libros.

Cautelosamente, liberándome de críticas corrosivas hago la breve recomendación de algunos libros que he leído en este año. No son los únicos, pero sí los que creo más significativos y buscando la crítica positiva de éstos, pues dicen que ningún libro daña como una bala. Como podrán notar, los géneros se encuentran polarizados, pues este años traté de desencajarme un poco de mi habitual selección de lecturas y mi sedentarismo respecto al género posmodernista. Lean, critiquen, comenten y compartan:

                                                      1.    “Rayuela” – Julio Cortázar.
Horacio Oliveira es un tipo peculiar, intelectual y metódico. Se verá involucrado en una serie de crisis amorosas con La Maga, así mientras nos narran alternados personajes  el amor turbulento de los protagonistas y los diálogos intelectuales de "El club de la serpiente" , Cortázar nos refleja de todos los mundos un mundo: La cultura, el amor, la amistad , el reflejo de toda una época y la plena casualidad: “Porque sin buscarte te ando encontrando, principalmente cuando cierro los ojos.”
¿Por qué leer este libro?
Es sin duda una de las más completas y extraordinarias novelas, la narración es meramente experimental y se encuentra sujeta a temas de distinta índole en los que el autor nos muestra su lucidez intelectual y su riesgo emocional dejándonos una metáfora de vida. Hay capítulos que son enormes poemas, que van más allá del romanticismo y la cursilería clásica y aburrida. Se puede describir este libro con una palabra: auténtico.
Rayuela nunca deja de leerse. 

                                         2. “El vuelo de la Reina”- Tomás Eloy Martínez.

Camargo, el dueño y dirigente de una empresa periodística se involucra en una relación amorosa y llena de un celo casi enfermizo con la reportera Reina Remis. La novela nos narra además del romance de estos, como Camargo se encuentra en el ápice de la tragedia emocional, olvidándose por completo de su hija enferma de leucemia y reavivando a cada instante el dolor de un abandono de la infancia. Remis, como mujer independiente y de voluntad implacable, se ve en la necesidad de alejarse de él, hiriendo el orgullo de Camargo.
¿Por qué leer este libro?
Esta novela es para todo aquel que guste de los dramas amorosos y de una redacción inteligente. Muestra totalmente la manera en la que alguien que actúa bajo el orgullo vehemente puede verse atrapado en la ceguera de sus impulsos. Maneja principalmente temas como los celos, la venganza, el coraje y el abandono llevándolos hasta la última y más terrible consecuencia. Es de un realismo magnífico.

                        
 3. "Cosmética del enemigo" 
Amélie Nothomb.
Un hombre se encuentra en los asientos de espera de un aeropuerto cuando un perfecto extraño comienza a hostigarlo con preguntas y conjeturas sobre su manera de pensar. Cuando hace todo lo posible por evadir al extraño, se da cuenta de que éste tiene todo previsto y no es cualquier imbécil, así que tendrá que enfrentarlo y ponerse a su nivel para deshacerse de él. 
¿Por qué leer este libro?
Si bien la novela es de un suspenso magnífico, contiene buenas referencias culturales en el diálogo de sus protagonistas. Es peculiar y rápida, puesto que toda la narración se desarrolla en diálogo. 
Una vez que comiences a leerla no estarás aburrido ni podrás soltarla, el final es más de lo que se espera a lo largo de la lectura. 
Le he recomendado esta novela a un amigo, prometiéndole lo que fuera a cambio si no le encantaba. No se atrevió s reclamarme. Lo mismo les propongo.

                                        4. “Rapsodia Gourmet”- Muriel Barbery.
Un gran crítico culinario con pocos días de vida se empeña en recordar el sabor que más ha disfrutado, exponiéndose a caprichos que será difíciles de tolerar para sus familiares. De esta forma, Rapsodia Gourmet nos presenta un viaje de sabores a lo largo de la vida de éste hombre. Reflejando también una profunda filosofía sobre el placer, el sabor y la felicidad como factores para un pleno sentido de vida.
¿Por qué leer este libro?
Tiene una redacción llena de meticulosas e impresionantes descripciones del sabor que nos harán agua la boca, nunca disfrutarás tantos sabores con tan pocas calorías como en esta lectura. Además de que Barbery , una vez más nos sorprende con su intelecto, su retórica y su visión filosófica.
 


   5.                        62/Modelo para armar. – Julio Cortázar.
La relación complicada y en ruptura de Juan y Heléne es sólo la base de esta extraordinaria narración, pues desarrolla de manera totalmente desordenada y divertida las aventuras de una grupo de amigos que aparentan un desorden mental casi desconcertante. Nicole, Marrast, Celia, y el caracol Osvaldo (con sus respectivos paredros) disfrutan de una total perdición estando en un país totalmente ajeno al suyo. Cortázar refleja en ésta novela una extensión con la amargura y la pasión concentrada de su mejor obra: Rayuela.
¿Por qué leer este libro?
Porque es el extracto total y aumentado del humor de Cortázar, acompañado por una locura casi apreciable. Es definitivamente uno de los mejores riesgos de Cortázar, reflejando una vez más su culto interés por la psicología.
 

                6. Demasiado Amor- Sarah Sefchovich.
Una sencilla y no muy bella mujer de 75 kilos, le cuenta su vida a su hermana por medio de cartas. Esperando con ansiedad acumular la cantidad necesaria de dinero para alcanzarla en Italia a realizar sus mejores proyectos. En la desesperación y la prisa por obtener el dinero decide prostituirse de manera informal seduciendo a hombres de todo tipo. En su sufrido trabajo conoce a un hombre misterioso e inexpresivo que la lleva a conocer todos los estados de México en sus más distintivas zonas, y próximamente sembrará en ella un amor agotador, multifacético  y doloroso.
¿Por qué leer este libro?
Es una historia de amor que a pesar de que no se libra de muchos clichés románticos, nos muestra la expresión mexicanizada y divertidísima de ésta mujer ingenua (la protagonista).Por otra parte la autora nos ofrece una descripción geográfica y cultural impecable, completa e impresionantemente matizada.
 
 7.   “Las intermitencias de la muerte.” –José Saramago.
Saramago nos plantea a modo de crítica social una situación en la que un país disfruta y padece al mismo tiempo de la inmortalidad. ¿Cómo sería realmente si la gente dejara de morir?  Dejando a un lado las absurdas utopías, Saramago describe la euforia colectiva de una sociedad desesperada por la falta de normalidad. Se desarrolla, posteriormente una metáfora sobre la muerte y el amor en todas sus bases artísticas.
¿Por qué leer este libro?
Porque es evidente que Saramago compone una corrosiva y sólida crítica social, haciendo uso de una retórica culta y manejando de extraña manera el tema del amor. Saramago es uno de los mejores y más completos escritores de nuestros días.




8..“El sueño del Celta” –Mario Vargas Llosa.
En esta novela se narra la historia de un héroe de la historia: Roger Casement. Mostrándonos de manera sufrida y vívida el tema de la esclavitud, y manejando al mismo tiempo a su protagonista como un representante de la más compleja variedad en la existencia humana. Roger Casement: Héroe y villano, Moral e inmoral. Reflejando continuamente cómo una sociedad puede influir tomando de arma la más terrible y destructiva sanción moral.
¿Por qué leer este libro?
Si bien creo que Vargas Llosa no tenía ninguna necesidad de escribir una novela como esta. Creo que tuvo bien merecido el premio nobel 2010 con este trabajo, pues muestra una redacción limpia, y en cuestiones históricas excelente información. La obra está perfectamente documentada, históricamente hablando.






9. Delirio- Laura Restrepo.
Agustina ha enloquecido de súbito, y su esposo Aguilar buscará desesperadamente la causa y la solución de esta transmutación mental en su amada, llevándonos en su narración por el pasado de Agustina y manejando temas como la convivencia familiar, la promiscuidad, y la identidad caótica. A la vez maneja el contexto histórico de los 80’s en Colombia, mostrándonos datos sobre el narcotráfico y la ambición.
¿Por qué leer este libro?
Porque Restrepo usando el recurso del realismo mágico, crea una preciosa descripción de la locura, llevándonos por temas amargos y desesperantes, pero prestándonos un final lleno de esperanza.
 



10. Crónica del Pájaro que da cuerda al mundo- Haruki Murakami.
Tooru Okada, ha decidido abandonar su trabajo, y entre el ocio de sus descansos en el hogar, comienza a recibir extrañas llamadas de una mujer. De este modo se irán presentando extraños eventos como el abandono de su esposa, la entrada a su vida de extraños personajes, y la bifurcación de la realidad llevándonos hasta una narración fantasmagórica.
¿Por qué leer este libro?
Murakami es un escritor fresco y sencillo, a través de la facilidad que nos obsequia en su lenguaje con una redacción libre de pretensiones muestra profundas reflexiones ,una historia fluida y totalmente viciosa.